viernes, 27 de agosto de 2010

CHUBASCO



Leí Chubasco de Cielo Latini a fines del mes de Julio, mientras todos aprovechaban los días festivos por fiestas patrias, yo me quedé sumergida entre libros y apuntes no tan gloriosos, pero ahí como soldado que va la guerra,dipuesto a no rendirse ante las tareas, renuncié a las invitaciones y salidas planeadas. Para variar me distraje en lecturas inoportunas...leí Chubasco como quién lee una historieta,compré el libro por curiosidad, curiosidad del nombre y por la reseña, me entusiasme un tanto; el libro y yo no nos separamos hasta que lo soñé, porque tengo una manía de pintar y retratar personajes en mi mente y siento que Jari, dejó en mí una dulzura compartida por su historia, no muy sana pero sí muy extraña, digo extraña porque todos en algún momento somos extraños y más aún si lo compartimos, yo extraña en el mundo de jari, me sentí identificada porque también sentí soledad, también quize buscar algo diferente, algo raro y único.

¿Cómo alguién se puede ilusionar tanto por alguién que no conoce?... Es un gran misterio, misterio que se va develando a lo largo de la historia de Jari.

Uno cree conocer a las personas, pero no es cierto, uno nunca sabe en realidad como vayamos a reaccionar, no somos predecibles, ni máquinas autómatas, pero sí somos dueños de nuestras decisiones y eso forma parte de la elección del camino que queremos llevar... ¿Qué llevamos? pues nada más que nuestra personalidad cambiante, complaciente e irascible. Podemos tener mil variables para todos los acontecimientos, pero sólo somos una esencia combinable y compatible.
Yo no sé si busco lo mismo que Jari... creo que en realidad ya no busco, sólo quiero encontrar, como cuando leí una frase en Rayuela de Cortázar: "Andabamos sin buscarnos, pero sabiendo que andabamos para encontrarnos". Entonces me repito, si las ilusiones son mías que bien, son sólo mías, fueron mías, lo bueno es que esas vivencias quedarán en mí.

Alguién se puede ilusionar por alguién que no conoce?. Pues sí, asi es, que puedo decir a mi favor, también soy mortal y sueño ¿Alguna vez puede usted imaginar que detrás de la pantalla hay un sueño compartido?
Pues sí y algunas personas somos demasiados soñadoras pero el tiempo nos enseña que debemos ser más cautos, que las palabras no bastan, cuando se desea que las promesas se cumplan.

Jari me hizo ver eso, ya lo sabía, sólo quería tener la certeza, que sólo se puede querer lo que se conoce, y que lo que es ilusión es eso, polvo de estrellas, firmamento lejano a miles de años luz.

Sólo que alguna vez sentí esa ilusión cercana, esas letritas de colores que te delatan, te hacen cómplice y son como juego y realidad. La realidad es que lo conocí, no quiero decir la letra de su nombre porque él no es sólo una letra en el abecedario, sino más bien lo recuerdo, como un sueño indemne de verano, frente a un ocaso. Cómo dijo Pedro Páramo: "Un amor por lo que no está dicho que circula quedó entre lineas".

Sintonizar con alguién la misma frecuencia es muy lindo y singular, pero luego se extiende una nube llena de dudas y más aun si la persona se encuentra lejos y si a pesar de las lluvias y tormentas quieres mantener a flote el bote, tendrás que remar mares con oleajes. De ahí si uno decide entre la tempestad y la calma, se verá también entre una encrucijada.

Yo escogí la calma, y mi bote se llama libertad, como la canción de José Luis Perales. Pero como dice Sabina "Yo no quiero que viajes al pasado y vuelvas del mercado con ganas de llorar..."
Por eso quiero vivir, existir y quiero que algún sueño se haga realidad.

Pd. Si quieren leer Chubasco, pues se los recomiendo, es una lectura ligera pero amena y con mensaje ... luego del Chubasco viene el Arco Iris.


1 comentario:

Joel dijo...

Interesante reseña del libro, explicas muy bien de que se trata el libro.Aportas claramente lo que trata de comunicar el libro cuando lo lees.